Aulas organizadas: Un aliado para la maximización de los aprendizajes agosto 12, 2022 – Publicado en: Uncategorized

 

¿Sabías que el uso del tiempo y la organización en el aula tienen un gran impacto en el aprendizaje de los niños y niñas? 

 

El uso efectivo del tiempo en la escuela es un concepto asociado con la mejora de la calidad educativa. Diversas investigaciones enfatizan que el uso y aprovechamiento adecuado del tiempo tienen un efecto positivo en el logro de aprendizajes. Esto no quiere decir que mayor tiempo en la escuela llevará necesariamente a mayores aprendizajes, sino que se refiere al uso efectivo del tiempo en cuanto a como se organiza y se utiliza el mismo en experiencias educativas significativas e interacciones de calidad entre maestros y alumnos (RAZO, Ana; 2016).

Es decir, la relevancia del uso del tiempo escolar se encuentra en su potencial como medio para generar oportunidades de aprendizaje.

Estudios sobre la realidad educativa de países de Centroamérica y Latinoamérica (BRUNS, Barbara & LUQUE, Javier; 2015), indican que, en el Perú, los profesores ocupan un 13% del tiempo dedicado por completo a “tareas ajenas a la clase”, siendo este el porcentaje más elevado en comparación con otros países dentro del estudio. Asimismo, dedican un aproximado del 25% del tiempo en la gestión del aula y el 62% a tareas académicas. Aquí un dato importante a considerar es que tan sólo el 10 % del tiempo total de instrucción dedicado a tareas ajenas equivale a 20 días perdidos en un año escolar de 200 días.

Al ver estas cifras, es imposible no reflexionar sobre nuestra realidad nacional y preguntarnos: ¿Cuánto tiempo se invierte en actividades que no maximizan o potencian los aprendizajes? ¿Cómo aprovechar cada minuto en el aula de manera efectiva? . 

La respuesta, en definitiva, es más de lo que deberíamos. Entonces, ¿qué nos permite hacer uso efectivo del tiempo dentro del aula? ¡La organización!

El aula es el espacio donde los niños y niñas pasan el mayor tiempo interactuando, descubriendo, jugando, experimentando y aprendiendo. Es por ello que debe dejar de ser vista como un telón de fondo o un espacio para llenar de detalles, para empezar a verla como un entorno complejo y fundamental para el desarrollo de experiencias educativas retadoras y significativas.

La organización permitirá anticiparnos a lo deseamos lograr dentro del aula y preparar el ambiente para que esto ocurra. Aquí, intervienen diversos factores que deben ser consideramos de forma integral y sobre los cuales presentamos preguntas para reflexionar sobre ellos:

Organización del material: ¿La disposición del mobiliario y materiales potencian la integración y autonomía de los estudiantes? ¿Están a su alcance y se adaptan a sus necesidades educativas? ¿Favorecen la interacción y la movilización libre dentro del espacio?

Organización de la rutina: ¿Hay fluidez en los cambios de actividades? ¿Se consideran momentos de diálogo, exploración e interacción? ¿Se presenta a los niños y niñas? ¿Se complementa con otros recursos para facilitar su comprensión y cumplimiento?

Organización de la maestra: ¿Utiliza herramientas de planificación y organización diaria, semanal y/o mensual? ¿Establece tiempos específicos para las actividades? ¿Maximiza los momentos de aprendizaje? ¿Hay calma y fluidez en su desenvolvimiento dentro del aula?

Organización de los niños y niñas: ¿Conocen anticipadamente los momentos de su rutina en la escuela? ¿Conocen anticipadamente lo que se espera de ellos, a nivel conductual y cognitivo, en cada momento? ¿Conocen el objetivo o propósito de la experiencia en la que participan? ¿Las indicaciones que se les brindan son claras y puntuales? ¿Tienen un apoyo visual para recordar la información que se les brinda?

Los beneficios de una clase organizada, son muchos, además de favorecer a un clima de bienestar y fluido, promueven el orden y la autonomía. Además brinda seguridad a los estudiantes ya que conocen lo que se espera de ellos en cada momento, reduciendo así conductas negativas y fortaleciendo el autoestima.

 

El uso efectivo del tiempo y la organización en el aula, son dos factores claves en la calidad educativa. Para mejorarlos, es de suma importancia un ejercicio constante de revisión, reflexión y adaptación.

 

Bibliografía:

📌RAZO PÉREZ, ANA ELIZABETH  (2016). TIEMPO DE APRENDER. El aprovechamiento de los periodos en el aula. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 21(69),611-639. ISSN: 1405-6666. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=14045395011 🔗

📌 BRUNS, BARBARA & LUQUE, Javier (2015), Great Teachers: How to Raise
Student Learning in Latin America and the Caribbean, doi:10.1596/978-1-4648-0151-8, Washington, DC, Banco Mundial.